Cala 30 de julio de 2013
Hic sunt leones
Estimado señor:
Me dirijo a usted en primer lugar para felicitarle y
agradecerle la iniciativa de contar con el cuerpo social de nuestro pueblo para
intentar remediar la imparable lacra del desempleo y de la muerte de la
actividad empresarial que recorre nuestra localidad, a través de la iniciativa
de la puesta en marcha de la actividad minera y servirse para ello de los
vecinos con la creación de una mesa a favor de la reapertura de Minas de Cala.
Esta carta tiene el objeto de hacerle llegar varias
consideraciones y opiniones al respecto, esperando que ninguna de ellas las
tome a mal, si así fuera decirle de antemano que no es mi intención.
Sepa usted que la pertinencia de involucrar al cuerpo civil
de cualquier sociedad en asuntos de índole publico es sumamente delicado, lo
cual no quiere decir que no sea una practica recomendable, pues la
participación , aparte de ser deseable y gratificante, es un elemento
legitimador de primer orden.
Con esto quiero decirle que la noble intención propuesta por
usted conlleva riesgos y requiere de un tacto especial, en mi humilde opinión.
Me intentare explicar, no hará falta contarle, aunque lo haré
de todos modos, que las fracturas que atraviesan a nuestra sociedad-pueblo son
dos, la minera y la política, otras con el tiempo desaparecieron, pero estas
todavía están muy recientes y nos ocupan en el tema en cuestión.
Por este motivo quisiera hacerle ver que el paso dado por
usted necesita una red, esta red ha de ser una legitimidad especial, una
legitimidad primaria, esta es la que sale del pueblo. Conseguir esta necesitara
de una sensibilidad especial, de análisis y por supuesto esfuerzo, para llevar
a buen puerto esta loable iniciativa. Por este motivo me permito la licencia de
expresarle algunas consideraciones.
- En primer lugar le diré
que para hacer frente y dar respuesta a cualquier problema social, político, económico…es
necesario identificar y señalar las causas que produjeron este y sin esa
premisa cualquier actuación al respecto resultara ineficaz, insatisfactoria y
puede incluso que acrecenté el problema.
Supongo que sabrá el camino que quiero tomar, por eso me
permito recordarle y recomendarle que tenga siempre presente el mito de Ulises y las sirenas.
Una vez tomado este camino, para la identificación y
señalización de las causas que generaron el problema hay que analizar lo que ocurrió entre 2002 - 2009 y el
consiguiente cierre y espolio del centro minero de Minas de Cala, seña
de identidad y ejemplo de nuestras gentes durante años, a este respecto le
remito a la cantidad de documentos de la época que existen ( adiovisuales, prensa,
documentos oficiales …) y que le arrojaran luz sobre el camino elegido.
-Lo anterior me lleva a expresarle el temor de que algunos
de los factores causantes del problema puedan convertirse en elementos
constitutivos de la iniciativa publica, es decir, arrogarse la potestad de ser
voz autorizada en la solución del problema. Por lo tanto la evaluación
y coherencia de los elementos constitutivos de la futura mesa por la reapertura
de Minas de Cala es fundamental para logra el objetivo en cuestión.
El nuevo tiempo ha de ser para los jóvenes y no tan jóvenes
desempleados, los estudiantes, para las mujeres, gentes normales y no para
oráculos enriquecidos de avaricia y de deslealtad con su pueblo y con sus
gentes, es hora de que la atención y la responsabilidad caiga
sobre “los primeros”, los que sufren esta terrible situación. En fin, creo que
sabe el camino por el que transito.
Entramos en un tiempo trepidante donde la responsabilidad
que asume es extraordinaria, pero sepa que entramos en algo desconocido “hic
sunt leones”,por eso mientra mas compañía lleve en este viaje mas repartida ira
la carga, y recuerde el mito de Ulises y las sirenas.
Sin mas y volviendo a felicitarle y agradecerle la necesaria
iniciativa, solo animarle a que no ceje en su empeño.
Antonio Pecellin.