sábado, 16 de abril de 2016

La lucha de clases existe y la vamos perdiendo




             por Antonio Pecellín

A los jóvenes, con el deseo de que puedan alcanzar una vida mejor que la que tienen sus padres…con esta dedicatoria nada halagüeña comienza “Los estados del bienestar en la encrucijada”[1]

Con la llegada de la industrialización las condiciones de vida cambiaron, la mayoría de los obreros vivían en núcleos urbanos, lejos de sus comunidades y de sus familias que les proporcionaban ayuda en caso de necesidad. Esto significaba que habían de enfrentarse a enormes problemas si faltaba el jornal debido a razones tales como los frecuentes accidentes de trabajo en la incipiente industrialización, la incapacidad, las enfermedades, la vejez o el despido.

Ante esta situación, durante el siglo XIX, algunos trabajadores lograron organizarse[2], copiando elementos gremiales y de las corporaciones de la Edad Media de ciertas profesiones urbanas creando los que se dio a conocer como la Friendly Societies en Inglaterra o las Société de Secours Mutuelles en Francia, un tipo de clubes solidarios cuyos miembros debían pertenecer a la misma profesión/ocupación y pagar una parte del salario, en parte estas sociedades estuvieron en el origen del desarrollo de los sindicatos. Cuantos más obreros lograban organizarse, mas presión podían ejercer sobre los patronos, y esta presión se convertía en reivindicaciones para mejorar las condiciones de trabajo y conseguir unas condiciones de vida dignas[3].

Con el paso del tiempo los sindicatos de clase lograron innumerables conquistas políticas, sociales, materiales y morales. Estas, el grueso del desarrollo del Estado de Bienestar,  llegaron después de la IIGM influidas por el histórico informe Beveridge. Los siguientes treinta, los treinta gloriosos, se caracterizaran por el pleno empleo y la provisión de servicios sociales universales, en definitiva y ante la existencia de otro modelo social y económico al otro lado de telón de acero, el capital opto por el acuerdo con el movimiento obrero.  

Nada es eterno

Comenzada la década de los 70, se llegó a un «punto muerto» social entre las clases dominantes y los trabajadores, que desembocó en el estancamiento de las economías, la burocratización de los sindicatos y las izquierdas y las demandas de las clases capitalistas de un nuevo liderazgo más dinámico, capaz de desafiar al bloque colectivista y desmantelar sistemáticamente el Estado de bienestar[4].

El órdago neoliberal encabezado por la aventajada discípula de Milton Friedma, M.Thatcher y  R.Reagan supondría el rechazo por principio del Estado del Bienestar, justificando su oposición en la incompatibilidad  con el progreso económico. El neoliberalismo supone una ruptura del compromiso político entre los intereses del capital y los del trabajo sobre el común beneficio del Estado de bienestar, poniendo de relieve una gran dificultad para conciliar la economía capitalismo de mercado y el compromiso social del bienestar, que supone un elevado gasto social además del pleno empleo.

Los fracasos frente a la crisis de los setenta provocaron además una pérdida de credibilidad de las políticas socialdemócratas y keynesianas y el neoliberalismo encontró una gran acogida en los partidos conservadores, las organizaciones empresariales y los sectores acomodados de la sociedad, que acogieron con entusiasmo la defensa de la limitación del papel estatal, de los recortes sociales, de la bajada de impuestos, así y sobre todo, como de reducir el poder de los sindicatos[5].

¿Por qué ganan los halcones?

La crack del 2008 y las políticas neoliberales están arrasando con muchas de las conquistas históricas, y en su punto de mira tienen también el objetivo de acabar y/o debilitar a los sindicatos. A diferencia de la gran crisis capitalista de los años 30 del siglo pasado, en la que la izquierda y los sindicatos se reforzaron para enfrentarse al capital y al fascismo, la actual crisis los está debilitando.

Desde 2008, los sindicatos obreros han perdido unos 300.000 afiliados. Cierto que una parte importante de este descenso tiene relación con la pérdida de puestos de trabajo, pero también lo es que las encuestas hablan de que un 70% de los encuestados tienen poca o ninguna confianza en los sindicatos y que, en muchos casos, se ven como organizaciones serviles e institucionalizadas[6].

Pero dejemos claro que los sindicatos son una herramienta básica e insustituible para la defensa de los intereses de la clase trabajadora, y por eso mismo, gobiernos y patronales querrían limitar su peso e influencia, y que el antisindicalismo es una de las peores inversiones que se puede hacer, incluso si se adorna con críticas a las innumerables malas actuaciones de los sindicatos mayoritarios.

En las sociedades actuales, multiculturales, desiguales, fragmentadas y desindustrializadas, la identidad de la clase trabajadora se atomiza y desaparece, los derechos básicos son precarizados y el tibio papel de los sindicatos y la izquierda en general es cuestionado y endemoniado por el sistema de producción ideológico hegemónico, esto es, el pensamiento único, el neoliberalismo.

El desempleado no siente y con razón, la capacidad de los sindicatos y partidos de izquierda de defender sus intereses y demandas, por el contrario, sienten la estigmatización y abandono absoluto.

 El obrero de cuello azul de las grandes áreas industriales esta hoy en peligro de extinción, por el contrario, el sector servicios cotiza al alza absorbiendo ingentes cantidades de precarios y becarios sin mas absoluta posibilidad plausible de capacidad de protesta y movilización en defensa de unos estándares mínimos de dignidad.
El sector publico, cada vez mas amenazado y raquítico por el empleo de los postulados “tacherianos”, sirve como cabeza de puente para mostrar las bondades de lo privado a costa de su debilidad.

El Emprendedor exitoso, como modelo idealizado, se ha impuesto en la conciencia social, convirtiendo a las mayorías populares en clases subalternas y dependientes cuyo único destino es aceptar con resignación una realidad social impuesta, considerándoles “perdedores y subsidiados”

La complejidad territorial del estado Español interviene negativamente en la conciencia de clase, confundiendo las prioridades objetivas de las mayorías sociales, debilitando- cuando no impidiendo- la unidad de actuación de estas.
La diversidad de interese y conflictos, por otra parte, hace que la realidad de los movimientos sociales sean de lo mas heterogéneas y complejas, con lo que esta se convierte en debilidad. A esto hay que sumar, en ocasiones, las contradicciones entre  interés y conflicto de estos.

La sociedad de la información y persuasión actúa, conscientemente o no, como altavoz de los postulados y propósitos neoliberales, exacerbando el consumismo y la anestesiacion mental a través de dispositivos cotidianos como son, la apabullante e incontrolada cantidad de información producida, la cotidianidad del mundo espectáculo- esperpento, la vida 2.0, etc.…

Y  todo esto ceba al monstruo amable[7].

¿Solo una pesadilla?

Si creímos que el mundo laboral degradante y casi esclavista de las grandes fábricas del siglo XIX, las barriadas para obreros lúgubres, la mendicidad de los desvalidos en una sociedad sórdida eran pasajes de la maravillosa “Germinal”, estábamos muy equivocados.

Algunos aspectos de la desintegración del digno modelo social conquistado a través de las luchas pasadas, en nuestros días se retratan a la perfección en “Los lunes al sol” de León de Aranoa, en “Hoy empieza todo” de B.Tavernier, “Las nieves del Kilimanjaro”de R.Guediguian o en “Techo y comida”de J.M. del Castillo, aunque la realidad puede superar en muchas ocasiones a la ficción.[8]

La crisis del movimiento obrero se debe a una multitud de elementos, aunque creo que el fundamental ha sido la perdida de “conciencia de clase”, todos nos creímos clase media, de ahí la derrota.

A Owen Jones[9] en una ocasión le preguntaron: ¿No cree que muchos jóvenes consideran a los sindicatos una antigualla de la era pretecnológica?, él respondió: “¿Por qué es anticuado querer que los trabajadores se unan y se apoyen?”




































































[1] Eloisa del Pino y Mª Josefa Rubio Lara, Los estados del bienestar en la encrucijada, editorial Tecnos, 2013.
[2] Emile Zola, 1885, Pág. 62. Los estados del bienestar en la encrucijada, editorial Tecnos, 2013.

[3] El régimen de bienestar continental, Bruno Palier, los estados del bienestar en la encrucijada, editorial Tecnos, 2013.

[4] El estado de bienestar occidental, auge, caída y bloque comunista, James Petras, 9/7/2012.
[5] Unas claves para entender el neoliberalismo, Reagan y Thatcher, J.A.Gonzalez Fuentes, 5/11/2008
[6] Retos del sindicalismo de clase, Sinpermiso.es noviembre Nº, 2014.
[7] El monstruo amable, ¿el mundo es de derechas?, Raffaele Simone, 4/2/2012, Publico.es
[8] El polvorín social donde los jornaleros ganan 2,5 euros a la hora, El País, 2/4/2016 o Limpiar casetas de noche en la feria de Sevilla se paga a 3,5 euros la hora, Andaluces.es, 10/4/2016.
[9] 16/1/13, El pueblo contra el proletariado, El País.

domingo, 10 de abril de 2016

La cara oculta del capital



                        La cara oculta del capital por Antonio Pecellín


…Por mi parte, pienso que el capitalismo, dirigido con sensatez, puede probablemente hacerse mas eficiente para alcanzar fines económicos que cualquier sistema alternativo a la vista, pero que en si mismo es en muchos sentidos cuestionables. Nuestro problema es construir una organización social que sea lo mas eficiente posible sin contrariar nuestra idea de un modo de vida satisfactorio… John Maynard Keynes.

El capital históricamente no conoce fronteras, la colonización de América y África, los Imperios,Suiza,Andorra,Panama, el capital históricamente ha estado ligado a sacerdotes y emperadores, a conquistadores y clérigos, a piratas y reyes, a banqueros y explotadores, a traficantes y mafiosos, primeros ministros y caudillos, a la bolsa y grandes corporaciones, tenebrosas, a los momentos mas oscuros de la memoria del ser humano, el capital no ha dudado en cometer todo tipo de abusos y atrocidades, su insaciable voracidad solo busca la acumulación riqueza y poder, la avaricia como el medio para su fin, sin importarle las consecuencias nefastas que esto produce, guerras y hambrunas, pobreza y desamparo, catástrofes y ruinas… el lado oscuro del capital.

1. El Capital y la Guerra.

No hace falta remontarse a la noche de los tiempos, para relatar algo que por todos es sabido, la simbiosis existente entre el capital y las guerras, estas producen beneficios directamente proporcionales a la tragedia. En el corto siglo XX, por ejemplo, que las causas que llevaron a la Gran Guerra fueron heterogéneas[1]no cabe duda, aunque a la sombra de estas, el capital jugo un papel definitivo.

A renglón seguido, el Tratado de Versalles y el Crack del 29 incomodaron al capital, de ahí que la clase burguesa e industrial Alemana apostaran claramente por el III Reich, coches, electrodomésticos, medicinas, tecnología e incluso prendas de vestir fueron fabricadas por empresas y familias cercanas al Nazismo, ejemplos sobran, BMW, Siemes, Hugo Boss, Bosch, la actual Bayer, Thyseen, son solo algunos[2].

Al otro lado del atlántico, en Estados Unidos, Henry Ford, admirador confeso de Hitler y financista[3], se opuso totalmente a la decisión de Frankiln D.Roosvelt de intervenir en la IIGM, los directivos de la compañía IBM[4] sabían perfectamente el uso de sus productos por parte del régimen de Adolf Hitler, General Motors, Chose Bank (hoy JP Morgan) y hasta Coca-Cola[5] obtuvieron grandes ganancias colaborando con el terror del Nazismo.

En España, mientras que la II Republica intentaba establecer la democracia, el capital movía ficha, Juan March, financiero español, comparable a los grandes forjadores de imperios económicos como los Rockefeller, contrabandista en el Norte de África y Gibraltar, colaborador de aliados y Alemanes en la I y IIGM, un maestro del doble juego, cómplice de el ejercito colonial y al mismo tiempo de los rifeños, financio el alquiler del Dragón Rapide para que Franco encabezara la sublevación militar el 18 de julio del 36 y convertirse en uno de los banqueros del régimen[6].

En agosto del 42, Franco dijo el Lugo: “nuestra cruzada es la única[7] lucha en la que los ricos fueron a la guerra salieron ganando”, lo que es cierto, es que se puede comprobar como grandes familias de este país (Banus, Fierro, Oriol y Urquijo, etc.)medraron a la sombra del dictador. Pero no solo se beneficiaron esas familias, el propio Franco hizo fortuna a partir del golpe de estado contra la Republica y la posterior guerra civil como ha mostrado el Historiador Ángel Viñas[8].

El régimen dio poder, patrimonio y mano de obra casi esclava a familias y empresas, desde las constructoras del Valle de los Caídos hasta algunas de las grandes multinacionales del Ibex 35[9]

2. El Capital y la esclavitud.

Noam Chomshy dijo que…parte del motivo por el que el capitalismo parece tener éxito es que siempre ha contado con mucha mano de obra esclava, la mitad de la población.Lo que las mujeres hacen-fuera del mundo laboral-no cuenta para nada.

Uno de los mayores rescates de la historia ocurrió en 1833, Gran Bretaña pagó 20 millones de libras esterlinas para compensar a los 3000 propietarios esclavistas caribeños por la emancipación de sus esclavos. Los pagos representaban el 40% de todo el gasto público de ese año. Entre los receptores esclavistas de esas reparaciones podemos encontrar  ancestros de David Cameron[10].

En 1526, el español Lucas Vázquez de Ayllón trató de establecer una colonia en las Carolinas, con la ayuda de 100 esclavos negros. Fueron los primeros negros que entraban en lo que iba a ser Estados Unidos[11]. Se calcula que, aproximadamente, había un millón trescientos mil esclavos negros a mediados de la segunda década del siglo XIX, sobre un total de ocho millones y medio de habitantes. El comercio de esclavos había sido abolido a principios del siglo XIX pero, de forma clandestina, el tráfico de seres humanos continuaba, ya que la aristocracia sureña necesitaba un flujo constante de mano de obra esclava. En 1863, Lincoln aprobó la Proclama de Emancipación, por la que todos los esclavos de los Estados Confederados quedaban liberados. La esclavitud terminaría con la guerra pero la situación de la población negra no mejoraría sustancialmente[12].

Durante toda la historia de España la trata de esclavos fue una realidad hoy olvidada pero muy común entre nuestros ancestros. La esclavitud y la negritud asociada a esta vil consideración social eran moneda de cambio común en el pasado. Se calcula que vivían en España cerca de 58.000 esclavos a finales del XVI, una cifra que fue decreciendo hasta su desaparición bien entrado el siglo XIX[13]. Mientras duró, los ancestros de grandes apellidos nacionales amasarían enormes fortunas, caso de los antepasados de la familia Vidal-Quadras, de Alicia y Esther Koplowitz o Pablo Espalza, uno de los fundadores del BBV[14].

Una vez finalizada “la cruzada”, el régimen franquista llegó al extremo de usar presos políticos como esclavos. Fiel a la explotación económica de los vencidos como "botín de guerra". Había que "reconstruir" el país y... Entidades privadas de casi cualquier sector se beneficiaron del empleo de más de 400.000 reclusos en régimen limítrofe a la esclavitud. Algunas cotizan hoy en el IBEX 35, herederas de aquellas actividades primigenias o extirpadas de su germen económico[15].

3. El Capital y la democracia.

Experiencias como el ascenso nazi en Alemania o la victoria de los sublevados en España, no se podrían entender sin tener en cuenta la estimable ayuda de “la mano invisible” del capital en estos procesos y otros.

A estas alturas creo que no seria necesario mostrar más elementos probatorios de la oscura relación existente entre el capital y la voluntad democrática, sin embargo, es preciso señalar minimamente un caso paradigmático;

En Brasil en 1964, mas tarde Uruguay, Chile en el 73, Argentina en el 76, los violentos cambio de regimenes impuesto por el capital trasnacional de Estados Unidos[16] tuvo como objeto el de promover y experimentar la reorganización neoconservadora del capitalismo mundial que se abrirá paso a partir de los 80 mediante las reformas políticas que darán pie a la mundializacion y priorización del capital financiero y de ahí a la desregulación del sistema económico.

4. El Capital y el Cambio climático.

Este próximo invierno se debería poder patinar sobre el río Támesis. Pero no será así[17]. Los cambios climáticos de la tierra han sido procesos naturales que se han producido lentamente, sin embargo en el siglo XVIII la historia comenzó a cambiar[18]. El número de hombres había aumentado tanto que ya ocupaba casi todos los lugares del planeta y necesitaba cada vez más alimentos, vestimenta, utensilios, vivienda...Se industrializa las explotaciones ganaderas y se cultivaban grandes extensiones de tierra. Con tal de aumentar la producción de todo, se va inventar la industria. Cada año nuevas fábricas- y sus lúgubres ciudades anexas- comenzaban a emplear a hombre y niños[19].
Pero todas estas máquinas necesitaban energía para funcionar. Para obtener esta energía comienzan a utilizar combustibles fósiles. Muchos pensaban que este siglo llamado revolución industrial llevaría solo beneficios para el hombre. El problema va ser que al quemar los combustibles fósiles se produjeron grandes cuantidades de gases invisibles que se expandían por la atmósfera. Las grandes plantaciones, el mantenimiento de animales y la tala de bosques[20] también producirían estos gases. Desde el siglo XVIII la cantidad de estos gases se ha duplicado y nuestra atmósfera se ha vuelto mas densa y con ello el aumento de los episodios extremos de calor, frio, precipitaciones, sequias, deshielo, eutroficacion, fenologia, perdida de habitas, colapso de las pesqueris, menos acceso al agua potable, migraciones[21]… Este no es un proceso natural sino un cambio climático provocado por el hombre.
4. El Capital y la actualidad.
El cambio climático, el armamentismo nuclear y la forma de capitalismo neoliberal, amenazan la existencia de la humanidad[22].

En pleno siglo XXI, los hechos relatados tienen continuidad.

-La Guerra, el negocio de la guerra sigue siendo rentable. Desde el año 2002, las ventas de las 100 mayores empresas productoras de armas y equipamiento bélico han aumentado en un 60 por ciento, confirmando que estas empresas estas lejos de sufrir los impactos de la crisis financiera que ha sacudido al mundo[23].

Oriente medio, una de las regiones mayor violencia política y violación de los derechos humanos del mundo, recibe el 24,4% de las exportaciones españolas de armas, Según el informe Exportaciones españolas de material de defensa que ha hecho público el Ministerio de Defensa, países como Arabia Saudí, Omán, Egipto, Libia, Israel o Túnez, todos ellos destinos controvertidos, compraron armamento a empresas españolas en 2014[24].

-La Esclavitud, el próximo 16 de abril se conmemorará el Día Internacional contra la Esclavitud Infantil, y desgraciadamente se llevará a cabo en un mundo en el que éste es uno de los principales problemas.Gracias a un informe realizado por la organización en pro de los Derechos Humanos Save The Children, sabemos que actualmente existen 218 millones de niños trabajadores en el mundo con edades de entre 5 y 17 años, de los cuales, alrededor de 126 millones realizan trabajos peligrosos y 8 millones y medio lo hacen en condiciones de esclavitud, atrapados en las peores formas de trabajo ilegal, degradante y peligroso.

Parecieran cifras impresionantes e increíbles hasta cierto punto, pues recordemos que la esclavitud es prácticamente un delito, sin embargo, existen compañías y multinacionales que se benefician de esto[25] bien sea adquiriendo materias primas extraídas del trabajo infantil o directamente empleando su mano de obra.

-La Democracia, que la democracia a veces esta reñida con el capital es una obviedad, casos como el de las elecciones de EEUU en el 2000[26], o en la cuna de la civilización, en Grecia, unos años después, en 2011, al temor de la convocatoria de un referéndum que consultaría a los ciudadanos helenos sobre la aplicación del rescate impuesto por la UE, el primer ministro Papandreu se vio obligado a dimitir, para sustituirle nada mejor que “uno de los nuestro”, Lukas Papademos.

Papademos dejo la vicepresidencia del BCE para dirigir las riendas del estado griego sin haber sido elegido, en su currículo los puntos fuertes eran haber sido uno de los chicos de Goldman Sachs, entidad financiera experta en maquillajes de cuentas publicas.

Al mismo tiempo, en la otra cuna de la civilización una operación semejante llevaría a Mario Monti a tomar posesión como primer ministro y ministro de economía de Italia, el señor Monti por el contrario, no solo fue comisario europeo de la competencia, también asesor de Goldman Sachs, directivo del Grupo Bilderberg, miembro de el think tank  neoliberal Bruegel y consejero de Coca-Cola[27].
-Cambio Climático, a día de hoy, aquí, el cambio climático “empuja” a España hacia el clima de Marruecos[28].
Frente a la crisis mundial que suponen el Cambio Climático y el Calentamiento Global escribe Florent Marcelleci “para evitar un aumento de temperatura de más de 2º (acordado en la cumbre de Copenhague de 2009), el PIB mundial tendría que disminuir más de un 3% anual; 77% entre hoy y 2050”.
El economista francés Michel Husson, plantea un dilema: crecimiento y consecuencias climáticas desastrosas o reducir el PIB y recesión con consecuencias sociales. Los analistas estadounidenses  Magdoff y  Foster sostienen que el dilema se da en el capitalismo ya que este necesita crecimiento y el crecimiento lleva al desastre climático.
En 2003 el Banco Mundial, a quién nadie puede acusar de simpatías ecologistas o progresistas, reconoció que anualmente morían 150 mil personas como consecuencia de la crisis climática. Desde entonces ese número se ha incrementado como consecuencia de la multiplicación de los desastres climáticos: el huracán Katrina, los incendios forestales en Australia y Bolivia en 2010, la inundación en Birmania ese mismo año, la sequía que en Somalia mató a 100 mil personas en 2011, las diversas inundaciones que se registraron en Argentina entre 2007 y 2015, el tifón Haiyan en Filipinas que en diciembre de 2013 causó la muerte de 10 mil personas, son un ejemplo de las consecuencias que estamos viviendo[29].
Para concluir y de acuerdo con Naomi Klein; “El capitalismo, y no el dióxido de carbono, es el culpable del cambio climático, por lo que la única conclusión posible es que hay que cambiar el capitalismo”
*Bernarda Le Cop,… ¡Dígales lo que quieren oír¡…(aplausos)…

 *Gad Elmaleh,…Gracias,…Amigos míos, ¡soy su Robin Hood moderno¡…(risas)…¡seguiremos robando a los pobres para dárselo a los ricos¡…(risas, vítores y un gran aplausos)…
…Son unos niños, unos niños grandes, se divierten, y continuaran divirtiéndose y divirtiéndose…hasta que todo reviente… Escena final de“El Capital”, una película de Costa-Gavras.


















[1] Militarismo, Imperialismo, Nacionalismo, políticas de alianzas y el asesinato del Archiduque Francisco Fernando.
[2] Estratificación social y desigualdad, capitulo 9, Pág. 336, Harold R.Kerbo.
[3] Historia lado B, 31/1/2014.
[4] Eric González, El País, 13/2/2001.
[5] El mito de la guerra buena, Jacques R.Pauwels.
[6] La Vanguardia, 10/3/2012.
[7] Como se puede comprobar, “nuestra cruzada, no es la única lucha de la que los ricos salieron ganando”.
[8] Los tentáculos de la dictadura: un gran negocio llamado franquismo, diagonalperiodico.net
[9] FECSA, ACS, Acerinox, Prosegur, Huarte, Agroman, etc. Del  Valle de los caídos al Ibex35, Publico.es
[10] El río de los sueños oscuros: esclavitud e imperio en el reino del algodón, Walter Jonson, 2013. Fuente: Sinpermiso.info, 30/3/2014.
[11] La esclavitud en EEUU, Rebelión.org.
[12] La esclavitud en Estados Unidos, Eduardo Montagut, 3/11/2013
[13] La esclavitud en las Españas: Un lazo trasatlántico, José Antonio Piqueras
[14] La desconocida historia de la esclavitud en España, mrdomingo.com
[15] ¿Que empresas usaron a esclavos del franquismo?, J.M.Barquero, eldiario.es, 26/4/2014.
[16] Recomiendo ver La doctrina del shock basado en el libro de Naomi Klein,La Batalla de Chile de Patricio Guzmán, Estado de Sitio y Desaparecido de Costa Gavras para entender la relación de el capital americano y del gobierno estadounidense con los procesos de golpes (blandos y duros) en América Latina en la segunda mitad del siglo XX.
[17] ABC.es, Alejandro Carra 18/8/2015
[18] Antropoceno, la capacidad que tiene el hombre de afectar directamente al sistema climático, Cambio Climático ¡Presente¡, antoniopecellin.blogspot.com.es 2014
[19] En Oliver Twist de C.Dickens se relata perfectamente esta situación.
[20] En la amazonia se han desforestados mas de 87 mil hectáreas de bosque, Comprensa, 23/10/2013.
[21] Informe completo en Cambio Global, Carlos M.Duarte-CSIC, 2009.
[22] Ignacio Ramonet, 14/5/2015, Attac.es
[23] El Instituto de Investigación de la Paz de Estocolmo (SIPRI) anuario 2013, elblogsamol.es 11/9/2013.
[24] Centre Delas, 17/4/2015.
[25] Según Solidaridad.net: Nestle, Coca-cola, Zara, Niké, Ikea, Apple…Las grandes empresas se benefician de la esclavitud infantil, Julieta Ruiz, 16/4/2015.
[26]Al Gore denunció serias y sustanciales irregularidades pero el Tribunal Supremo dio la victoria a G.W.Bush.

[27] Golpe de estado a la democracia, Jerome Duval, Rebelión.org
[28] El Mundo, 8/4/2015.
[29] Capitalismo y Cambio climático, Luciano Andrés Valencia, 9/12/2015.

lunes, 4 de abril de 2016

Otro problema europeo,la ultraderecha.



Otro problema Europeo, la ultraderecha.

Por Antonio Pecellin 4/4/2016 La Replica

Desde el Reino Unido a Eslovaquia, desde Estocolmo a Marsella, una pesadilla vuelve aparecer, la pesadilla del populismo de derecha.

Numerosos estudiosos[1] han analizado la emergencia del fascismo en los años 30 en sus diversas variantes y concluyen que fueron movimientos ideológicamente diversos, que se movieron desde interpretaciones motivada por el eje político-estatal, así como la cuestión étnico-racial hasta la nacional.

Si bien, los movimientos fascistas[2] de otros tiempos intentaban llevar un proyecto totalizante a la sociedad, los movimientos o partidos de extrema derecha actual no necesita esto, han mutado, aun asumiendo algunos postulados, se han convertido en partidos o movimientos (oportunistas) protesta y han sabido dar la vuelta a los espacios tradicionales de la izquierda como la lucha por los derechos sociales[3], laborales, etc…

En las calles de numerosas ciudades Europeas[4] se puede contemplar, y no es nuevo, como diariamente patrullas de jóvenes desfilan uniformadas[5]con la tenebrosa idea de proteger la nación y a sus nacionales de la invasión musulmana, de la invasión de gitanos, de indigentes, de gays…

En España se han atacado mezquitas, existen hogares sociales “exclusivos para españoles” al estilo de los gestionados por “los fascistas del tercer milenio” de CasaPound en Italia o de Amanecer Dorado en Grecia.

Hace pocos días, en Alemania, algunos-muchos- vecinos de Bautzen celebraban el incendio de un alberge destinado a acoger refugiados con aplausos y gritos xenófobos.

Decía Albert Camus algo así… “toda forma de desprecio, si interviene en política, prepara los caminos al fascismo”

Recientemente, el politólogo Daniel Oesch[6] señala (complementa y profundiza) tres factores como los principales para la emergencia de estos partidos-movimientos, el factor económico, con ejemplos como la desregulación del mundo laboral y del estado del bienestar, otro factor seria la idea de que la inmigración como competencia a los autóctonos en cuestiones sociales y como gran amenaza a la identidad europea y por ultimo, el desencanto de la  ciudadanía con el funcionamiento (declive) del modelo social, político y económico europeo[7] y con sus elites.

Es evidente por tanto pensar, que el crecimiento del apoyo a los movimientos-partidos de extrema derecha, anti-europeos, y contra los inmigrantes ha sido alimentado por la mayor crisis, no solo económica, desde la década de 1930: el desempleo masivo, la caída de los niveles de vida, la falta de expectativas de los jóvenes, la galopante desigualdad, el fallido modelo de integración, todo esto y mas, crea un ecosistema necesario y suficiente para la aparición de estos movimientos.

Con todo, no es de extrañar casos  como el de M.Le Pen, que utilizando un lenguaje Neosocial[8]  construya un discurso apelando a la percepción social de inseguridad, buscando la reacción popular a los defectos del sistema y este discurso tiene compradores, tal es así que hace que consiga  apoyos capaces de disputar la Presidencia de la Republica Francesa, algo similar sucede en Finlandia, en Austria, en Suecia,…donde estos movimientos-partidos alcanzan cada vez mayor apoyo popular y como consecuencia, en ultima instancia, mayor representación política.

Un antídoto contra estos movimientos-partidos de extrema derecha requiere que la socialdemocracia europea  se aparte de la deriva neoliberal y de las políticas socialmente regresivas asumida por la Unión y que afectan negativamente a las mayorías populares[9]. Además, ha de articular y desarrollar una alternativa creíble y global al estancamiento económico, a la creciente disparidad de renta y riqueza y a la degradación de nuestros derechos sociales, libertades civiles y derechos democráticos.

Pero esa alternativa debe  construirse tanto a nivel nacional y local como europeo, así como retomando el debate cultural, de valores y que requerirá más, y no menos, un profundo replanteamiento de la integración europea[10].

“Un día llegara…Se llamara Europa en el siglo XX y en los siguientes…se llamara Humanidad”, Víctor Hugo.










[1] Totalitarismo (I): fascismo y nacional-socialismo, Pedro Carlos González Cuevas.
[2] Existen similitudes, pero también bastantes diferencias entre el Fascismo de los años 30 y la ultra derecha actual, por tanto “no se puede caer en el simplismo de calificar como fascista todo movimiento de extrema derecha”, Xavier Casal, Publico.es 2/2/16.
[3] Miguel Urban, www.asturbulla.org 4/2/2016.

[4] Alejandro Torrus, www:asturbulla.org 4/2/2016.
[5] Característica común de los movimientos fascistas-totalitarios, Totalitarismo (I): fascismo y nacional-socialismo, Pedro Carlos González Cuevas.

[6] Publico.es 2/2/16.
[7] Idea compartida con Sami Nair, Europa, de la tragedia a la farsa, Antonio Pecellin, La Replíca, 29/3/16.

[8] Joseph Borrell, Conferencia sobre los Neopopulismo, Fundación Pablo Iglesias.

[9]“Deriva Neoliberal de la socialdemocracia”, Joseph Borrell, Conferencia sobre los Neopopulismo, Fundación Pablo Iglesias.
[10] John Palmer, The Guardian 15/11/13