El recién concluido festival de Cannes ha otorgado la Palma de Oro a Ken Loach por
su último filme I, Daniel Blake. Loach en esta ocasión triunfa[1]
con un alegato contra la austeridad neoliberal que ahoga el sistema social
británico[2].
El papel del cine como entretenimiento no oscurece las
diversas funciones que este puede representar. El cine puede ser un arma
política a la vez que una píldora emotiva, puede ser tanto un dispositivo de concienciación
o de persuasión como una herramienta explicativa y cognoscitiva.
Y Loach no es el único que utiliza el séptimo arte para
denunciar, describir o recuperar procesos históricos, sociales, económicos,
ecológicos…, La batalla de Argel o el neorrealismo italiano dan buena cuenta de
esto.
Hoy, ahora, en estos momentos, en el mundo existen gran
cantidad de “focos perturbadores[3]”,
desde la globalización descontrolada, pasando por las crisis humanitarias, la
amenaza ecológica o terroristas, el triunfo de las mafias financieras hasta las
interminables hambrunas y penurias que atraviesan el planeta. Y nos podemos
hacer eco de esto bien, a través de las imágenes de niños desnutridos que envían
las agencias desde África o con un tweet sobre niñas violadas en Nueva Delhi
retuiteado desde Oslo, pero rara vez usando el prolijo informe de alguna ONG
donde datos y estadísticas ponen negro sobre blanco problemas como la
esclavitud o el abuso infantil, por ejemplo.
En el saturado e incontrolado mundo de la información[4]
la noticia llega, se representa con un gran titular o una imagen espectacular
durante unos segundos y se pasa a otra no menos llamativa, la inmediatez y el
impacto se han convertido en el eje central de (casi) todos los medios de
información, mientras, el ciudadano, sin capacidad de análisis ni de digestión ha
de acudir a lecturas especializadas, artículos o documentales para poder
desarrollar una visión particular, razonada y razonable y aquí, en este
momento, el cine puede ser una gran ayuda.
En las últimas semanas los mass medias nos bombardean con escuetos y a veces interesados
titulares sobre temas concretos y candentes, el tratado de libre comercio, su
impacto sobre los derechos labores o el papel de las multinacionales. El golpe
blando a Dilma se mira de reojo pues Brasil queda muy lejos. El sistema de
pensiones español tiembla y la pobreza recorre el país mientras el debate público
versa sobre banderas o si Caracas, más cercana que Brasilia, es capital de
provincia española. La renacida extrema derecha europea acapara alarmantes
portadas aunque las causas de su renacimiento no ocupan las líneas o minutos
necesarios. El movimiento obrero francés pone contra las cuerdas al gobierno
socialista (al menos en siglas), arrodillado este a la Europa de los mercaderes.
Por ultimo “el temeroso de dios” y multimillonario candidato republicano
declara la guerra de antemano al papa, a los musulmanes y a cualquiera que
represente una amenaza para “el modo de vida americano”, y todo esto lo
recibimos en un instante y a borbotones, mientras miramos el televisor, abrimos
el periódico o escuchamos la radio en el coche.
Por motivos de extensión no abordare ni una mínima parte de
los problemas actuales[5]
que pueden analizarse, comprenderse o simplemente conocerse a través del cine.
Creo que sobrara con algunos ejemplos
1ª-¿Tienen las multinacionales y el mundo financiero mas
poder que los estados?
¿Podemos perder los derechos laborales adquiridos a través
de años de luchas con el TTIP?
2ª-¿Que sabemos
realmente de Latinoamérica? ¿Los casos de Brasil y Venezuela son novedosos?
3ª-¿Tiene el movimiento obrero capacidad de parar la
ofensiva neoliberal? ¿Se encuentra herido de muerte el sistema de bienestar
europeo?
4ª-¿Por qué surge la extrema derecha? ¿Tiene algo que ver la
inmigración o el desempleo con la emergencia de estos movimientos?
5ª-Ahora que España ha salido de la crisis ¿la campaña
electoral debe centrarse en Venezuela y en las banderas independentista o por
el contrario existen otras preocupaciones en los españoles que deberían
abordarse?
6ª-¿En serio puede ser Donald Trump presidente de EEUU?
Todas estas preguntas se pueden responder, basta con
detenerse un momento y acudir por ejemplo a Internet o a la biblioteca y
comenzar a investigar, de las múltiples fuentes analizadas, el ciudadano
escogerá una (o dos), cualquiera, la que le parezca mas científica, mas emotiva
o la histórica…y se formara una opinión, su opinión, esta sin que pretenda ser
una verdad inmutable[6] será
al menos razonada y razonable, pero este ejercicio tiene un coste que no
siempre se esta dispuesto a pagar, sin embrago, el ver una película puede
resultar mas cómodo, mas entretenido e igual de útil.
Unas pocas películas[7]
que pueden ayudar a responder las cuestiones anteriores.
1ª-La globalización, el capitalismo salvaje, el poder de las
multinacionales o la perdida de derechos sociales y laborales a través de El
Capital de Costa Gavras, El Jardinero Fiel de Fernando Mierelles, Recursos
Humanos de Laurent Canet, Dos días y una noche de Jean Pierre y Luc Dardanne, Las
nieves del Kilimanjaro de Robert Gudeguian, Hoy empieza todo de Bertrand
Tavernier o La Cuadrilla
de Ken Loach.
2ª-La particularidad Latinoamericana desde Apocalycto de Mel
Gibson, La conquista del Paraíso de Ridley Scott, La misión de Roland Joffé,
Machuca de Andrés Wood, Estado de Sitio o Desaparecido de Costa Gavras, Tropa
de Elite 1 y 2 de José Padilla, La
Batalla de Chile de Patricio Guzmán o Elefante banco de Pablo
Trapero.
3ª-Las luchas obreras en Germinal de Claude Berri, La clase
obrera va al paraíso de Elio Petri, Pride de Matthew Warchus o Billy Elliot de
Stephen Daldry.
4ª- Las condiciones para la emergencia de los movimientos de
extrema derecha por ejemplo con El Odio de Mathieu Kassovitz, La Ola de Dennos Gansel, This is
England de Shane Meadows, Hitler: el reinado del mal de Cristian Duguay o La
caída de los dioses de Luchino Visconti,
5º-Sobre la recuperación económica española están Techo y
comida de Juan Miguel del Castillo, Los lunes al sol o Princesas de Fernando León
de Aranoa.
6ª-La peculiaridad política y social de Estados Unidos en Game
of Change de Jay Roach (HBO), Bowling for Columbine, Fahrenheit 9/11 de Michael
Moore, Lincoln de Steven Spielberg, Los Idus de marzo de George Clooney, 12
años de esclavitud de Steve McQueen o Pan y Rosas de Ken Loach.
Dijo Ettore Scola que “El
cine tiene una tarea que también es un deber, contar la realidad para que el
publico la entienda mejor. Sobre todo para el publico joven”
[1] Ya lo
hizo con “El viento que agita a la cebada” en 2006.
[2] Se puede
extrapolar al modelo Europeo en general.
[3] En
referencia al concepto geopolítico de Ignacio Ramonet.
[4] En
referencia a los “Mass Media” visuales, radiofónicos, escrito o 2.0.
[5] Paloma
García Picazo, en su magnifico libro “Teoría breve de las relaciones
internacionales”- Ed.Tecnos 2009- realiza una enorme selección filmografica al
respecto.
[6]
Generalmente intervienen sesgos culturales, político o religiosos por ejemplo.
[7] He
intentado que las películas utilizadas como ejemplos sean más o menos actuales
y de fácil acceso, muchas de ellas se pueden encontrar sin complicaciones en
Internet.
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